En esta foto del 4 de febrero del 2007, Prince canta durante el espectáculo del medio tiempo del Super Bowl en Miami. El músico murió en su casa el jueves 21 de abril del 2016, confirmó su publicista. Tenía 57 años. (AP Foto/Chris Carlson, Archivo)

Ser un mejor músico de un día para otro

Seguramente haz escuchado que para dominar la música se necesitan largas horas de práctica tediosa, constante y a costa de sacrificar amistades, familia, estudios y un largo etcétera. Algo tendrá de cierto seguramente, pero supongamos que no tenemos tiempo para tanto. ¿Hay algo que pueda hacer hoy para para ver resultados rápidos, digamos, como para el toque de este fin de semana?
Digamos que venderle tu alma al diablo no es una opción (porque amas mucho a tu alma), ¿qué otras opciones tenemos?

1. Calienta antes de tocar

Tu rendimiento será mucho mejor con un trabajo previo de calentamiento de diez minutos. Los músculos responderán mejor si se han adaptado al trabajo que realizarán, si los fuerzas desde el principio se comportarán torpemente y no responderán como deseas. Un buen calentamiento debe incluir: estiramiento de los músculos que intervendrán en la actividad a realizar, aumento en la irrigación sanguínea y por ende de la temperatura; y también deben relajarse y librarse de la tensión que provoca el estrés cotidiano.

2. Deja de lado el nerviosismo

Nada te hará más torpe que tus propios nervios, son traicioneros y tirarán por la borda todas esas largas horas de prática en solitario. Antes de presentarte ante tu público réstale un poco de importancia al qué dirán; equivocarse es de humanos y si ensayaste, no deberías estar nervioso.

3. Conéctate con la música que estás tocando

Este es un consejo muy simple que te hará tocar mejor instantáneamente, así toques una simple nota, haz que te salga del corazón y verás como suena mejor que luego de 8 horas de práctica. Escuchar músicos que no sienten lo que están tocando es aburrido y no llama la atención de nadie. Haz que tu música, sea cual sea tenga un mayor significado para ti.

4. No esperes el reconocimiento

Entrégate a la música y olvídate de ti mismo. No hay nada más incómodo que tocar para que los demás te vean y reconozcan tu talento, ese no es el objetivo de la música. El reconocimiento y el aplauso es algo espontáneo e inesperado, tanto para el público como para el mismo músico, nunca llega porque lo buscaste o lo forzaste. Si transmites y logras entretener a tu público ellos aplaudirán espontaneamente, no porque seas talentoso, sino porque se han entretenido viéndote tocar y de esa manera expresan su agradecimiento.

5. Olvídate de la técnica

Transmite simplemente, conecta, comunica, siente, diviértete. La técnica se perfecciona en casa, en el escenario solo utilizas lo que ya dominas como un medio para expresarte. Jamás intentes tocar algo que sabes que no dominas bien, toca a consciencia y con humildad, es mejor tocar algo sencillo pero de corazón, que intentar hacer algo muy difícil que no saldrá bien por obra de los dioses en ese preciso momento.
Una última reflexión…

No dejes de practicar, aunque los 5 consejos anteriores te harán un mejor músico de la noche a la mañana, esto solamente funcionará sobre aquello que ya dominas, lo que aún no puedes hacer, deberás practicarlo constantemente en la soledad de tu cuarto, y te auguro largas horas y miles de repeticiones. Suerte con eso!

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¿Vale la pena estudiar Armonía Moderna?

Si han habido grandes músicos que tocan a “oído”, ¿por qué molestarme en aprender teoría musical?

Tampoco para conducir un automóvil se necesita saber de mecánica; en realidad puedes hacer un viaje de mil kilómetros o más sin tener la más mínima idea de por qué cuando presionas el acelerador el vehículo se mueve ¿curioso no?. Pero aparte del conductor común que usa el vehículo para ir al trabajo todos los días, los que están verdaderamente apasionados por el automovilismo sí que saben mucho de motores, combustibles, frenos, etc. También están los que por necesidad han tenido que aprender algo del funcionamiento del motor con tal de echar a andar el vehículo.

La armonía es algo así en la música, es el porqué de como todo funciona y el porqué de que algunos sonidos se lleven bien con otros sonidos y con otros no. Personalmente no creo que ningún buen músico ignore del todo los principios fundamentales de la armonía; aun cuando muchos no hayan tenido estudios formales lo han aprendido de una u otra forma y son capaces de entender la mayoría de términos y acordes que se usan hoy en día.

Pero si esto no te convence del todo aquí te dejo algunas razones por las cuáles estudiar Armonía Moderna es una gran ventaja al momento de entender, y crear música.

1. Te permitirá entender la música que tanto te gusta.

Algunos acordes y sonidos de tus bandas favoritas te llegan directo al alma, ¿no sería bueno entender lo que hacen y por qué suena tan bien para poder aplicarlo a tu propia música?

2. Abrirá un universo de posibilidades creativas.

Si sientes que de alguna manera te haz estancado en la música, estudiar Armonía Moderna te dará las ideas que necesitas para darle un aire fresco a tus arreglos y composiciones.

3. Te permitirá conocer nuevos acordes.

¿Ya te cansaste del mismo círculo? Si bien hay excelentes canciones que utilizan los mismos tres o cuatro acordes, a veces resulta muy bueno explorar el “salirte de la tonalidad” o agregar algunos intercambios modales que suenen fantástico.

4. Podrás sacar canciones a oído más fácilmente.

Si quieres sacar canciones a oído deberás saber algo de armonía moderna. Cuando domines todos los conceptos teóricos, no habrá acorde que te sorprenda y podrás dar con todos los tonos de una canción con relativa facilidad.

5. Sabrás lo que estás tocando y por qué.

Lo más bonito de todo es tocar con una mejor comprensión del porqué todo suena como suena, y tener una idea más clara de cómo lo puedes mejorar o enriquecer.

Un último consejo personal. Si lo tuyo es el rock, el jazz o el pop, no desaproveches tu tiempo estudiando armonía clásica, eso tiene muy poca aplicación en la música actual (aunque no deja de ser sumamente interesante). Un buen curso de Armonía Contemporánea o Teoría de Jazz te explicará los mismos principios pero con una aplicación más práctica sobre la música que estás haciendo hoy.

Antes de irme…

A propósito, ¿ya viste mi libro titulado Armonía Moderna Simplificada? Te cuento que se han vendido ya muchas copias en varios países de Latinoamérica y Europa. También suelo dar este curso cada año en los meses de agosto a octubre. Acá en la página podrás encontrar más información.

vivirdemusica

¿Algún día podré vivir de la música?

Cómo hacer de la música un negocio rentable

Ya que lo preguntas te responderé con algunos datos interesantes. Al día de hoy la industria discográfica mueve en el mundo una cantidad cercana a los 15,000 millones de dólares anuales (según el Global Music Report presentado por la Federación Internacional de la Industria Discográfica IFPI en Londres, Abril 2016). Para vivir cómoda y placenteramente por el resto de tu vida te bastaría con el 0.000001% de esa noble cantidad.

Entonces, podemos decir con toda seguridad que muy a pesar de lo mal que puede estarle yendo a la industria musical, aún hay una gran cantidad de dinero disponible en el mundo de la música para que vivas, no solo tú sino hasta tus nietos y tus bisnietos. Esto sin contar otros ingresos relacionados con la música tales como conciertos, patrocinios, publicidad, venta de instrumentos, clases, serenatas, bodas, quinceaños, etc, etc. Pero antes de que renuncies a tu empleo, considera lo siguiente.

La pregunta ahora sería: entonces, si hay tanto dinero ¿por qué no puedo arreglármelas llevando conmigo nada más que mi guitarra? Creo saber un poco de lo que te hablo, pues además de ser músico también he dedicado buena parte de mi tiempo a mi carrera en administración de empresas; y puedo ver con cierta preocupación que muchos músicos pretenden montar un negocio de la música sin saber nada de dinero. Así que si quieres ganar dinero con la música debes aprender a ver y administrar la música como un negocio.

Así que aquí te va una lección super rápida de Negocios aplicada a la música. Esta vez serán las cuatro “P” del músico (el concepto de las 4P es ampliamente conocido en el mundo del marketing y puedes investigar más a fondo de qué se trata):

Producto

En el mundo de los negocios todo es un intercambio, yo le doy algo útil a la gente y ella me da a cambio, un poco de su dinero, así de simple. Pero la gente no pagará por tu música simplemente porque es bonita, porque grabaste con el mejor productor o porque tiene una portada super genial con una foto de lujo; algo debe quedarle a ellos.
Digamoslo de forma simple: Tu música debe generar en tu audiencia la necesidad de ser escuchada una segunda vez. Si tu objetivo es vender, esa es tu mayor premisa. Digamos que la portada es importante y también el productor, pero en definitiva no es lo más esencial. Muchos músicos escriben y producen pensando en que el producto satisfaga sus exigencias, lo cuál es bueno cuando lo que te gusta a ti es lo que le gusta a mucha gente, pero eso no siempre tiene que ser así. No es que ser auténtico tenga algo de malo, el problema está en no pensar primero en tu audiencia; la música debe pensarse como algo que nace muy dentro de ti, pero que tu le das a los demás, no lo olvides.
Estás en el negocio del entretenimiento; pero si tu música solo te entretiene a ti, hay algo que estás haciendo mal. Recuerda, tu objetivo no es que te guste tu música, ni siquiera que a la gente le guste tu música, sino que le guste tanto que quieran volverla a escuchar, solo así comprarán tus discos, irán a tus conciertos y pagarán por ti.

Precio

En los negocios y en la música, el precio lo pone el mercado. Ponte un precio muy alto y la gente no te comprará, ponte un precio muy bajo y la gente pensará que no vales la pena.
El precio debe corresponder a tu valor real, por un lado cómo te valoras a ti mismo, pero más importante, el valor que tienes en el mercado. Nuevamente, la forma de valer más dependerá de la calidad de entretenimiento que puedas ofrecer a tu audiencia.
Si te preguntan cuánto vale un concierto tuyo, eso ya es un punto a tu favor, quiere decir que de alguna manera les interesa lo que haces y eso es muy bueno, pero debes tener mucho cuidado y no echar a perder la oportunidad con un precio muy alto o muy bajo. Ten paciencia, conforme el público te aprecie más tendrás la oportunidad de cobrar más si tu producto es realmente bueno, pero debes empezar desde abajo. Eso sí, tampoco regales el trabajo que te ha costado dinero y a veces enormes inversiones en instrumentos, clases y demás.

Plaza

No, no me refiero a la vez que tocaste en la plaza y pusiste tu sombrero para recolectar algunas monedas. Los estudiosos del marketing salieron con este ingenioso término de “Plaza” porque empezaba con P y así sería más fácil de memorizar, pero a lo que se refieren en realidad es la Distribución, cosa muy desatendida por los músicos que se inician en el negocio. Básicamente partiremos de la idea de que tu música jamás llegará a los oídos de tu audiencia sin un buen medio de distribución.
La buena música no se abre puertas sola, esta es una mentira en la que suelen caer muchos músicos que son realmente geniales. La industria está tiranamente gobernada por un imperio de medios de comunicación y distribución que están en manos de unos pocos y que tienen el poder de lanzar a alguien a la fama en el momento en que ellos quieran.
El internet ha ayudado un poco a romper con ese monopolio, o bueno, esa era la idea hasta que surgieron los grandes monopolios del internet como youtube o spotify; un poco estamos cayendo a la misma situación, pero aún hay una gran ventana abierta por la cuál uno puede entrar al negocio.
En conclusión, muévete y hazlo rápido e inteligentemente. Una vez convencido de que tu producto es bueno y de que la gente querrá escuchar tus canciones por segunda vez, toca tantas puertas como sea necesario para que tu música esté disponible para más personas. Pero no lo hagas aún si no estás obteniendo una gran respuesta de tus primeros fans, pues solo replicarás la mala experiencia con tus nuevas audiencias.
Toma en cuenta que el CD se vende cada vez menos y que los servicios en streaming están en auge en todo el mundo; así que evalúa bien los medios y canales por los cuáles llegarás a tu audiencia y luego piensa en la promoción.

Promoción

La promoción es la forma en cómo harás que la gente te escuche por primera vez. Nuevamente, los medios de comunicación están en manos de unos pocos, y si quieres que expongan tu música deberás tocar a su puerta. El internet es una buena opción, pero la mala noticia es que han surgido grandes imperios como facebook, google y youtube, si no existes para ellos es como si no existieras para el mundo, así que deberás ser muy inteligente si deseas volverte viral o bien estar dispuesto a pagarles a ellos para ganar exposición. Así es como funciona el mundo, y con las disculpas del caso, negocios son negocios.

Las 4 P tienen ese orden porque así es como funciona, no promuevas un disco si la gente no lo puede comprar porque no está bien distribuido, tampoco distribuyas algo que la gente no comprará porque el precio no es el adecuado, ni le pongas precio a algo que la gente no comprará porque el producto no les deja nada de valor.

La última palabra…

Aún hay un grupo de músicos que se rehusan a participar en esta compleja realidad y mantienen un amor desinteresado por el arte y la música; bien por ellos y por el mundo. Pero en un principio tu pregunta tenía que ver con dinero, así que me he limitado a responder con la frialdad propia del mundo de los negocios.

Hasta la próxima viajeros, y que la suerte les acompañe!

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¿Se puede ser creativo en la música o ya lo han inventado todo?

La Creatividad consiste en hacer algo completamente nuevo, es decir algo que nadie ha hecho antes. Con frecuencia, los músicos tendemos a mirar lo que otros músicos de mayor trayectoria hacen y simplemente copiamos. En un principio un músico aprende por imitación, pero llega un momento en que debe desarrollar ideas auténticas y brillar con luz propia, de otra forma no logra distinguirse ni ser apreciado por su audiencia.

Ante la gran cantidad de música que existe es difícil pensar en hacer algo completamente original, pero creo que no solo es posible, sino que en un determinado punto en la carrera musical es mandatorio. He aquí tres razones por las cuáles debemos plantearnos dejar de hacer covers y empezar a crear cosas propias:

1. Nadie te valorará lo suficiente si suenas como alguien más. Si tu música suena como la de otro artista, ¿por qué molestarse en adquirir tu música e ir a tus conciertos si pueden escuchar al artista original?

2. Podrías estar desperdiciando tu potencial. Atreverse a destapar las ideas propias puede generar un poco de temor, sobre todo si no estamos seguros de que lo que tenemos sea lo “suficientemente bueno”. Muchas veces los grandes éxitos nacen sin que el artista esté consciente de lo buena que es su idea; y es que a veces la única forma de saber si algo funcionará o no, es dejar que el público lo conozca y observar su reacción.

3. No eres un artista hasta que empiezas a crear algo propio. Si nunca das el salto de los covers a las composiciones o arreglos propios, nunca pasarás de ser simplemente una copia de algo, es decir que aún no puedes considerarte un artista. La naturaleza de los artistas es crear y vender su arte porque es único y porque, aunque frecuentemente imitados, nadie más lo puede hacer como ellos.

Entonces, si hay tantas razones para ser originales, ¿Por qué al momento de intentar crear algo nuevo, simplemente las ideas se esfuman y no logramos hacer algo que valga la pena? O peor aún, invertimos tanto tiempo, esfuerzo y dinero en hacer algo que nunca despegará porque simplemente no es algo original. En este punto me gustaría hablar con un poco de sinceridad, y es que el mercado está atestado de composiciones, grabaciones, videoclips y discos guardados en cajas, y que nunca verán la luz, todo porque todo mucho de ese material no es más que la copia de alguien más que sí está vendiendo su música por millones.

Así que si de veras quieres emprender ese complicado pero divertido viaje hacia la creatividad, he aquí algunas cosas que creo deberías llevar contigo.

1. Una dosis de aburrimiento. El entretenimiento en nuestros días está sobrevalorado. Ya nadie se aburre en el siglo veintiuno y eso es algo deprimente. Hay tantas cosas en las cuáles entretenernos que la creatividad difícilmente podrá abrirse paso en nuestras mentes super saturadas e hiperactivas. Piensa en cómo era la vida en los tiempos de Beethoven, Mozart, Bach, los genios que inventaron la música tal como la conocemos hoy en día. Sin celulares “inteligentes” ni televisión o radio, estos genios tenían mucho tiempo para desarrollar sus ideas; cosa difícil en estos días, pero si de veras quieres ser creativo, deberás saber que aburrirse no es del todo malo y que al contrario, será un gran aliciente para tu creatividad.

2.  Libertad para las ideas. Ya lo decía Descartes: “pienso, luego existo”; pero para un músico sería más bien, “pienso, luego toco”. La habilidad de crear consiste en escuchar a nuestra mente; ahí es en donde se originan las ideas. Si tu fuente de creatividad es escuchar lo que está en los discos, malas noticias, eso no es creatividad. Las ideas del músico revolotean en la mente y hay que capturarlas en pleno vuelo, pero en un principio dejarlas volar libremente por un tiempo, el tiempo que haga falta. Obviamente no lograrás escuchar esas ideas si tienes puesto el televisor, la radio o incluso si estás tocando tu instrumento, necesitas silencio, solo de esa manera los sonidos vendrán a tu mente.

3. Una trampa para tus ideas.  Bueno genio, ya las ideas vuelan en tu mente como pájaros, pero aún no puedes decir ¡Eurecka! hasta que hayas capturado esas ideas y las puedas tocar en el instrumento. Una forma de hacerlo es cantándolas primero, trata de traducir esas ideas en sonidos en tu boca, así podrás memorizarlas y finalmente transcribirlas al papel o directamente al instrumento. La mecánica entonces es conseguir ideas en la mente, cantar esas ideas y por último al instrumento. El inconveniente de pasar las ideas directamente de la mente al instrumento, es que muchas veces la técnica es una limitante, a veces es más fácil cantarlas primero para no perderlas antes de que las dificultades propias de tocar el instrumento hagan que las olvides.
También, haz uso de la tecnología, este sería un buen momento para sacar el teléfono “inteligente”, y usar una grabadora de sonido para capturar la idea y que no se te olvide.

4. Una buena medida de realidad. Por último, deja que las ideas cuajen; que se horneen por un poco de tiempo y tomen consistencia, antes de servirlas a tu público. Cuando surge una nueva idea solemos emocionarnos y correr al escenario o al estudio de grabación. Lo cierto es que aunque nos emocionen, no todas las ideas son buenas, pero no lo sabremos a menos que nos demos un tiempo para volver a un estado de humor más sereno. Cuando volvamos a escuchar lo que hemos generado, quizás un día, una semana o incluso un mes después, podremos evaluar objetivamente si nuestras ideas son realmente geniales; algunas de esas ideas por mucho que nos encariñemos con ellas, habrá que botarlas a la basura (requiere también una dosis de desapego), pero con suerte, algunas de ellas serán tan geniales que la gente querrá escucharlas y luego saber más del artista que las creó.
Así que sé realista, ten un poco de humildad y aprende que hasta los genios de la música tuvieron ideas pésimas, por supuesto, nunca nos enteraremos de cuáles fueron porque supieron enterrarlas a tiempo.

…Una última palabra,

Personalmente, no creo que ya se haya inventado todo en la música, quisiera vivir largos años para poder escuchar toda la música que sé que valdrá la pena escuchar, aunque en ese trayecto tendré que escuchar un montón de música que no será más que la copia de algo más, quizás con letra distinta, pero al fin de cuentas más de lo mismo. Pero entre todo eso espero algún día toparme con la agradable sorpresa de que alguien como tú, encontró su camino a la creatividad y me sorprenda con algo que jamás imaginé escuchar.

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Entrena como Atleta Olímpico

Estamos a punto de que las Olimpiadas de Rio inunden nuestras pantallas y los titulares en las noticias. Quizás como músicos seamos un poco indiferentes a lo que pasa en el mundo del deporte, pero eso no impide que tomemos algunos consejos de los mejores atletas olímpicos para prepararnos en nuestro instrumento.
Así que he recopilado algunas ideas que te harán romper tus propios récords personales en cuanto a velocidad, limpieza o lo que quieras, y mejorar notablemente tu desempeño en las tocadas y así sorprender a tu audiencia. Bueno atleta, toma nota:

1. Prepárate física y mentalmente

Un atleta olímpico sabe que el entrenamiento demandará un estado óptimo de mente y cuerpo, por ello sabe que debe dormir y alimentarse adecuadamente (raro en un músico, lo sé, pero valga la observación). Aunque tocar algunas canciones no se compara a una carrera de 10 kilómetros, una buena sesión de práctica de 60 minutos o más, si requerirá un buen nivel de energía y concentración; no podrás hacerlo si estás desvelado o si tus niveles de concentración están por los suelos. Muchos músicos frustrados, lo son porque en realidad nunca pudieron encontrar un momento y un estado de ánimo idóneo para la práctica. Así que piensa bien y practica en una hora en que tu estado de ánimo sea óptimo; muchos atletas entrenan temprano en la mañana ya que es la hora en que hay menos distracciones y el cuerpo se halla descansado del cansancio del día anterior.

2. Mantente motivado

No se llega a las olimpiadas con actitud de perdedor, si piensas desde un principio que eres un total fracaso no llegarás muy lejos ni en la música ni en ninguna otra cosa en la vida. Ningún músico, por más genio que sea nació tocando; todos han tenido que pasar por una larga etapa de aprendizaje. Es común desanimarte cuando ves a otros músicos tocar tan fluida y velozmente, mientras que tus movimientos son toscos y sin gracia. ¡No tires la toalla! Verás los cambios gradualmente si no abandonas y te esfuerzas, todo viaje por más largo que sea empieza con un pequeño paso.

3. Contrata a un Entrenador

Los atletas olímpicos tienen entrenadores personales, una persona que les motiva y dirige el entrenamiento. Si la música es algo serio para ti deberás considerar tener a un maestro que te oriente y que supervise tus avances.
Es común creer que uno se las puede arreglar solo, y en cierta forma es posible, pero dependerá de una voluntad más fuerte y estar dispuesto a recorrer un camino más largo, tener a un maestro acortará el tiempo en el que logres alcanzar tus metas, evitará que cometas errores y seguramente también te ayudará a comprometerte más seriamente con la práctica.

4. Fija tus metas

Ningún atleta sale del punto de salida sin saber donde está la meta, sin embargo muchos músicos practican sin tener objetivos claros en mente. Ponte metas claras: sacar un solo, una canción o un repertorio completo; de preferencia fija objetivos a corto plazo (de 1 a 4 semanas), mediano plazo (de 2 a 3 meses) y largo plazo (de 4 meses a 4 años). Dicho en palabras simples, es más fácil llegar si sabes a donde vas.
No te pongas metas inalcanzables, sé flexible contigo mismo y mantén tu autoestima en alto, habrán fracasos y ello es inevitable, debes estar psicológicamente preparado para ellos para que cuando lleguen los superes rápidamente, aprendas de tus errores y sigas trabajando en llegar a la meta.

5. Entrena diariamente

Seamos honestos, la práctica suele ser tediosa y aburrida; no obstante los músicos profesionales tienen acumuladas innumerables horas de práctica en sus dedos, de otra forma no podrían tocar como tocan ¿Cómo lo hacen? En primer lugar, entienden la necesidad de practicar diaria y constantemente, aunque eso suene un poco aburrido; lo aceptan y punto, se ponen a practicar. La música se parece más a una carrera de obstáculos que a una de 100 metros planos, hay que superar una serie de dificultades y ello se logra con mucho entrenamiento de precisión. Es decir repetir muchas veces el mismo trayecto hasta poder hacerlo sin caerte ni derribar ningún obstáculo.
Mucha de la habilidad de un músico depende de su memoria muscular, es decir que los músculos deben aprender movimientos de forma precisa y realizarlos de forma automática e inconsciente; la única forma de lograr eso es mediante la repetición.

6. Enfócate en los errores

Si la música fuera una maratón de 42 kilómetros habría que hacer el recorrido tal cuál y hacerlo paso a paso, sin correr ni tomar atajos. Bueno, afortunadamente no lo es y puedes hacer algo de trampa, así que presta atención atleta, si quieres lograr resultados más rápido y llegar a la meta antes que tus competidores la clave está en tomar este atajo: Enfócate en los errores! Así es, no te los tomes a la ligera ni esperes a que se corrijan así no más, detente un momento y atácalos de raíz.
Hay cierta pereza mental asociada a tratar corregir un error, sea un movimiento involuntario de la mano, un pasaje que resulta difícil de hacer o una nota que suena algo sucia. No la pases por alto, pues ese error te acompañará durante toda tu carrera hasta que decidas hacer algo al respecto, así que no demores lo inevitable, detente y practica lentamente hasta que los músculos hayan aprendido a hacerlo correctamente. Si te enfocas en corregir tus errores avanzarás muy rápido, garantizado!

Éxitos en la carrera atleta, nadie dijo que sería fácil y ciertamente no lo es; pero también nadie ha dicho que sea imposible y ciertamente no lo es, así que haz tu plan y empieza a prepararte al estilo de los mejores atletas olímpicos!